miércoles, 13 de junio de 2007

Lectura 8 - "Yo soy..."


Siempre me ha gustado ser partícipe de algún acto o lugar con historia. En ocasiones, cuando hago una visita ocasional al sitio en el que debiera pasar todas las noches, me veo a mí mismo luchando por evitar la intrusión de la modernidad en mis anticuadas costumbres. Mi perro (el único que me espera en el calor del hogar) es un feliz un nexo con la naturaleza, y se convierte, para mí, en un refugio entre los archivos de la computadora y el sonido de la calle. Si no lo tuviera, seguramente me la pasaría contando los minutos para salir y encontrarme visitando ruinas o analizando algún proyecto de restauración. En ocasiones, la bolsa de dormir que llevo al trabajo es más que suficiente para olvidarme de la persona que pude ser.

¿Es fácil, con las líneas anteriores, decir lo que soy? Seguramente se podrá deducir que mi profesión es la de museólogo o arqueólogo, que he estudiado cursos de restauración y que (modestia aparte) soy bueno en lo que hago, dado que me identifico plenamente con mi trabajo. Sin embargo, la verdad es que nunca me he esforzado plenamente por hacer una buena labor profesional. Mi trabajo (mi verdadero trabajo) lo hago dentro de mi mente, imaginando los mundos que han sido y escribiendo sobre ellos. Con respecto a lo que soy (aparte de mi actividad para sobrevivir), creo que se trata de lo que he hablado: de mis obsesiones, costumbres y anhelos. Soy un cúmulo de terquedad a prueba de fuego.